SPAS DEL MUNDO
Última actualización 14/12/2009@11:46:46 GMT+1
¿Imaginas disfrutar de un jacuzzi con vistas a la naturaleza?, ¿y de un baño termal en una piscina excavada en la roca? Todo esto es posible en el Hotel Balneario Sicilia. Cada una de sus nuevas instalaciones ha sido diseñada para disfrutar de la naturaleza al mismo tiempo que se reciben los tratamientos termales. De esta forma, a los múltiples beneficios de sus aguas mineromedicinales, hay que añadir un plus de relajación, el que proporciona contemplar el otoño sumergida en un baño de burbujas.
El hotel Balneario Sicilia se encuentra ubicado en el valle del río Mesa, en un enclave natural de ochenta mil metros cuadrados, atravesado por un manantial de agua mineromedicinal. Y al frente una montaña de piedra rojiza, característica de la zona, tras la cual se pone el sol. Y todas estas magníficas vistas se pueden disfrutar,
también, desde sus instalaciones termales. Porque todas tienen grandes ventanales desde los que contemplar la naturaleza, muchas de ellas introduciéndose dentro de ella, como es la pared de roca de la piscina o el jardín termal. Un lugar perfecto para los que huyen de espacios claustrofóbicos y de los ruidos y el ajetreo de la ciudad. La
filosofía del Hotel Balneario Sicilia es hacer sentir las cosas de otra manera aunando termalismo y salud con naturaleza, para ofrecer bienestar y descanso.
Merece la pena destacar el programa ‘Paseo por el Jardín Termal’. Se trata de un completo recorrido por canales fluviotónicos, piscinas de relajación y flotación, terma de aromas y bio-sauna, que proporcionan un estado de relax absoluto. Todas las instalaciones del recorrido tienen grandes cristaleras con vistas a la roca natural, un jardín
interior y un solarium rodeado de plantas aromáticas. Noventa minutos de Paseo por el Jardín Termal nos dejarán con una sensación de relax absoluto. Es un tratamiento perfecto para curas de estrés y ansiedad.
Pero además, y especialmente pensadas para los amantes de la naturaleza, el Hotel Balneario Sicilia propone diferentes excursiones, donde la tierra y el agua son verdaderos protagonistas. Las posibilidades son muy variadas: visitar las Hoces del río Mesa, el Monasterio de Santa María de la Huerta, contemplar una colonia de buitres
leonados, hacer escalada en el desfiladero de Calmarza. Aprender a disfrutar de tranquilos paseos, mirar los colores de la tierra, las rocas, o simplemente dejar pasar las nubes y escuchar los diferentes sonidos del agua. Además rutas en bicicleta para recorrer la multitud de caminos y sendas que rodean las instalaciones.