ENTREVISTAS
Cuerpo, mente y empresa
Última actualización 14/12/2009@11:43:46 GMT+1
Hablar con Pedro San José, fundador de “El Bosque”, centro volcado en el crecimiento y bienestar personal, permite descubrir una nueva concepción de la salud y del equilibrio cuerpo-mente. Médico durante 15 años y gestor sanitario del Servicio Público de Salud durante 12, decidió apostar con fuerza por la Medicina natural y crear un nuevo ámbito en el que integrar ésta con el desarrollo personal. De espíritu emprendedor, continúa desarrollando nuevos proyectos y servicios orientados a mejorar el estado de cuantos acuden a su centro en busca de nuevas respuestas. Además, su extenso curriculum profesional nos desvela su amplio bagaje como ponente, asesor técnico, consultor y autor de varios libros. El último de ellos, “Charlas de un aprendiz de Zen” , publicado recientemente, constituye una guía para quienes quieren adentrarse en el mundo de la meditación desde la espiritualidad.
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Expertos en Spa: ¿Cómo nace El Bosque?
Pedro San José: El nacimiento de El Bosque tiene que ver con un proyecto personal. Durante mi estancia en Inglaterra, donde realicé la tesis doctoral, tuve ocasión de estudiar la reforma sanitaria en Europa y ver cómo en diferentes modelos sanitarios existe un proceso de integración de la Medicina tradicional con la natural. Esto me hizo reflexionar profundamente sobre la necesidad de abordar la atención al paciente desde un punto de vista integral.
Mi primera intención fue abrir una clínica de Medicina natural. Sin embargo, finalmente opté por crear un centro en el que se primara, sobre todo, la salud y los servicios de bienestar. De esta forma se fue conformando un modelo de servicios donde Medicina natural y desarrollo personal se unen.
E.S.: ¿Qué distingue y define a este centro?
P.S.J.: El Bosque se basa en tres preceptos fundamentales: en el descanso activo, en el cuidado o desarrollo personal y en la máxima de ser ayudado de forma no invasiva, ya que partimos de la idea de que nuestros clientes ya están recibiendo, o han recibido, una buena atención primaria y no le corresponde a una iniciativa privada hacerle parangón.
También nos distingue nuestra oferta, ya que contamos, entre otras cosas, con 40 tipos de terapias acreditadas, todas dentro del campo de la Medicina natural. Asimismo, ofrecemos osteopatía, fisioterapia, Medicina ayurvédica y naturopatía. Con todo ello, la idea es que la persona que viene a El Bosque, además de descansar y estar bien tenga la oportunidad de realizar diferentes actividades en función de sus necesidades. Se puede pasar un fin de semana tranquilo sin más o, por ejemplo, hacer retiro, actividades al aire libre, recibir un tratamiento.
E.S.: Cada vez hay más centros que ofrecen tratamientos de Medicina natural o terapias alternativas, ¿se está convirtiendo éste en un sector demasiado competitivo?
P.S.J.: En España vamos retrasados con respecto a otros países europeos. En Alemania, por ejemplo, hay un boom absoluto en este ámbito, la tendencia allí es abrir centros especializados en una sola materia o terapia. Es cierto que en nuestro país existen centros que ofrecen servicios con muy buena calidad, pero ésta no puede ser especificada porque no existe acreditación profesional y de registro de las medicinas naturales, ni aquí ni a nivel europeo.
E.S.: ¿Cree que los médicos tradicionales confían en lo natural?
P.S.J.: Hay una parte importante que no lo hace, pese a que vemos cómo en otros países este saber no es nada complementario ni alternativo. En India la Medicina Ayurvédica es la oficial, en paralelo a la Medicina moderna occidental.
No obstante, esa división tan importante entre Medicina natural y convencional se va diluyendo progresivamente. De hecho, ya hay médicos, plenamente conocedores de las limitaciones de la Medicina moderna, que buscan otras cosas. Podríamos decir que hay un proceso, según el cual la Medicina del siglo XXI debe ser una Medicina integral debe pasar a ser integral y a atender a cada persona en cuerpo, mente y espíritu, integrando lo mejor y lo más indicado de las diferentes corrientes médicas que existen en el mundo.
E.S.: ¿Qué se debería hacer para que esa integración se produzca en España?
P.S.J.: En primer lugar habría que realizar una labor cultural y de difusión. Además, a nivel oficial se debería establecer una articulación adecuada para que las carreras que son admitidas en un lugar de la Comunidad Europea lo sean también en el resto, algo que no sucede, por ejemplo, con la osteopatía admitida como tal en otros países, pero no en España.
E.S.: En su extenso currículum también vemos que es usted acupuntor, ¿qué le atrajo de esta disciplina?
P.S.J.: Fue ocasional. Cuando terminé la tesis doctoral y regresé a España decidí volver a la Medicina práctica, pero ya no podía hacerlo con el mismo esquema que tenía cuando ejercía como médico práctico y mis instrumentos de trabajo eran los que me habían enseñado en la universidad. Por eso, en mi consulta de atención primaria comencé a complementar la Medicina convencional con algo de acupuntura. Introduje algunos elementos de la Medicina natural y se convirtió en un espacio en el que se mezclaba lo natural y lo convencional.
E.S.: En cualquier caso, ¿podemos considerar la acupuntura como una disciplina complementaria a la Medicina tradicional?
P.S.J.: En mi caso, así era. Además de atender a los pacientes tal y como estaba establecido, les añadía algo más. En el futuro, entiendo que deben ser Medicinas coordinadas, que posean el mismo nivel.
E.S.: ¿La sociedad actual le da tanta importancia al cuidado del cuerpo como al de la mente o el espíritu?
P.S.J.: Cada vez se es más consciente de que sus enfermedades tienen que ver con los hábitos, con las decisiones que se toman en la vida personal y con el entorno en el que se vive. Hace poco se analizaba en un programa de televisión cómo hay sitios en los que hace 50 años apenas se había oído hablar de enfermedades asmáticas, y sin embargo ahora un alto porcentaje de la población infantil padece o ha padecido este tipo de trastorno, debido, en cierta medida, a la contaminación ambiental. Por otro lado, también observamos que, en ocasiones, acontecimientos cruciales en la vida de una persona, como la pérdida de un empleo o una separación, hacen que uno sienta que el mundo termina, y acabe, incluso, enfermando.
En cualquier caso, cada vez hay una mayor conciencia de que no basta con ir al médico y seguir un tratamiento, sino que además hay que vigilar la dieta y los hábitos de vida. Precisamente sobre este punto insistimos y actuamos desde nuestro centro.
E.S.: ¿Qué perfil poseen las personas que acuden a su centro?
P.S.J.: El perfil del cliente de El Bosque responde al de una persona que viene para permanecer en nuestras instalaciones, no se trata del concepto habitual de hotel en el que se está sólo en determinados momentos. Cabe mencionar que, dadas las características propias de este centro, el público se “auto filtra”. Es decir, saben que van a estar en un lugar en el que no se puede fumar o en cuyas habitaciones no van a encontrar televisión. También es importante el valor del Spa, utilizado por un 90% de los clientes, mientras que en un hotel al uso, estas instalaciones son disfrutadas por un 15%. Del mismo modo, prácticamente todo el que se aloja aquí recibe algún tipo de tratamiento o de terapia. En general, más del 90% de nuestros visitantes demandan nuevas contestaciones para mejorar su descanso, su alimentación o su bienestar.
E.S.: ¿Qué tipo de actividades se incluyen dentro de las denominadas de desarrollo personal?
P.S.J.: Éste es un término muy amplio. En nuestro caso, ofrecemos fines de semana temáticos que se desarrollan en torno a diferentes cuestiones: comer bien, arte y cultura, silencio. Durante este tiempo, además de las actividades habituales se proponen otros servicios y actividades. En esta línea hemos impartido un curso de espiritualidad, retiros Zen, intensivos de yoga… Con ello introducimos a quien así lo desee en disciplinas que de otra forma no se decidiría a conocer.
E.S.: También imparten formación en algunas de estas disciplinas…
P.S.J.: Así es. Comenzamos a desarrollar varios cursos dirigidos a terapeutas hace un año. Actualmente contamos con cursos de masaje ayurvédico, para profesores de yoga, para preparadores deportivos que quieran profundizar en fisioterapia. Este tipo de formaciones son parte de nuestra orientación cultural y contribuyen a enriquecer nuestro perfil de excelencia, ya que debemos estar al día en todas estas disciplinas.
E.S.: ¿En qué otros proyectos trabajan actualmente?
P.S.J.: Trabajamos en varias cosas, aunque el clima actual también determina que se continúen o paralicen ciertos proyectos. No obstante, vamos a construir un centro de sanación integral en Galicia. Estamos construyendo un Spa accesible con Fundosa, división empresarial creada por la ONCE. Asimismo, tenemos un Spa funcionando en Sevilla. Sin embargo, más allá de todo esto, el proyecto de innovación más importante que estamos desarrollando en este momento es la introducción de la Medicina ayurvédica en nuestro centro de Madrid.
E.S.: ¿En qué consiste?
P.S.J.: Se trata de retiros de ayurveda, momentos en los cuales una persona decide limpiarse, rejuvenecer sus tejidos y replantearse su fisiología. Estos retiros terapéuticos incluyen dieta, medicina, masajes, silencio y tutoría personal. Están indicados, por ejemplo, para enfermos que han padecido o padecen cáncer y que están recibiendo muchísima agresión tóxica como consecuencia de la radioterapia. O para personas que, por diferentes motivos, están sufriendo un desgaste fisiológico muy fuerte.
Para ello, contamos con personal de máxima acreditación tales como la directora del programa que lleva años tutelando a pacientes en Sri Lanka.
E.S.: ¿Cómo ve el futuro a corto o medio plazo para centros de similar naturaleza al suyo?
P.S.J.: La situación económica actual nos está afectando. Sin embargo, lo peor de esta etapa se ha situado en el primer semestre de 2009. Ésta ya ha pasado y hemos permanecido sin restar calidad a nuestra oferta. Al final percibo que lo que va a primar va a ser la calidad.
E.S.: Para terminar, ¿nos daría una ‘receta’ completa, con todos sus ingredientes, para afrontar en óptimas condiciones la difícil coyuntura que vivimos actualmente?
P.S.J.: En el plano personal habría que hacer el esfuerzo, de una vez por todas, de enfrentarnos a las preguntas de quién soy, qué hago aquí y para qué. Se puede llegar muy lejos simplemente contestando con honestidad a estas cuestiones.
En el plano colectivo y empresarial hay que plantearse que existirán muchas crisis y hay que apostar por el futuro. Es decir, apostar por innovar y desarrollar sin limitarse al modelo que había funcionado antes; hay que optar por un tipo de oferta y servicios diferentes. Por último, en el plano social deberíamos tomarnos muy en serio que la crisis no es un tema que atañe sólo a los políticos o altos dirigentes, sino que es algo que nos concierne a todos.