REPORTAJES
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| Foto: Spa Premier. |
Última actualización 08/01/2010@12:54:29 GMT+1
El balneario de aguas mineromedicinales que a primeros del siglo XX se hiciera famoso y que luego conociera una época menos brillante, es hoy sin embargo una estrella que brilla con luz propia en lo referido al turismo de salud.
Termas, agua, gotas, chorros… Hablamos de Balneoterapia, una técnica y un lugar, llamado balneario, donde la filosofía Spa está presente en todo su esplendor.
Utilizar el agua en tratamientos de belleza y de salud se remonta a la antigua Grecia. Son bien conocidas las termas romanas o los baños árabes, hace milenios. Después, ya a finales del siglo XIX, llegan los balnearios, que conocen su auge a principios del siglo XX, donde el interés por los resultados obtenidos de los poderes curativos, y relajantes de los baños con agua, alcanza su cenit. Los tratamientos estéticos, y también médicos, llevan a la cima de la popularidad al balneario.
Balnearios, qué son
Pero, ¿qué es hoy un balneario? Se ha convertido en lugares de turismo sanitario, y a la vez, también en enclaves de relajación.
¿Por qué turismo sanitario? Sencillamente porque el origen de sus aguas, mineromedicinales, en muchas ocasiones, contiene ciertas propiedades para determinadas dolencias. Y aunque las aguas no contengan sustancias determinadas, el solo procedimiento utilizado en el tratamiento: chorros, duchas, cascadas…), ya es una terapia de recuperación que libera estrés o que incide positivamente en la belleza corporal y facial.
Ésta es la filosofía triunfadora del balneario en el siglo XXI: turismo de salud y belleza. En definitiva, filosofía del bienestar.