REPORTAJES
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| Babor Cosmetics. |
Última actualización 30/12/2009@09:27:23 GMT+1
Lo natural está de moda y en vertiginoso ascenso dentro del mundo de la cosmética. El respeto al medio ambiente y la conciencia ecológica está modificando los intereses del consumidor. El ‘mercado bio’ se halla en plena expansión llegando a alcanzar un crecimiento anual del 40%. ¿Vas a quedarte al margen?
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La apuesta por la cosmética comprometida con el cuidado del entorno es cada vez más sólida y atrae a un número mayor de consumidores que reclaman el uso de productos respetuosos con el medioambiente, tanto en el Spa o centro de belleza como en casa. Datos facilitados por Organic Monitor, consultoría internacional centrada en productos orgánicos, apuntan un crecimiento más que saludable para el mercado europeo de cosmética natural, con unas ventas previstas de dos mil millones de euros en 2011. Y España no es ajena a esta tendencia. Según una encuesta realizada por el Centro de Investigación sobre Fitoterapia, el 73% de las españolas son partidarias de los cosméticos de formulación natural, además un 82% cambiaría su cosmético habitual por otro creado a base de plantas de cultivo biológico. Éstas y otras muchas cifras constatan la relevancia de un sector que se mantiene y avanza pese a los avatares de la economía internacional.
Fórmula certificada
Bajo la denominación de cosmética natural se halla un extenso catálogo de productos y fórmulas cosméticas que, no obstante, pueden presentar importantes diferencias entre sí. No toda la cosmética catalogada como natural puede ser, además, etiquetada como biológica. La calidad y cantidad de ingredientes empleados, los procedimientos para su cultivo, las condiciones de extracción e incluso las formas de envasado y almacenamiento determinan tal condición. Además, y para asegurar que todos estos requisitos se han cumplido, existen diversos organismos que certifican la cosmética elaborada a partir de ingredientes de cultivo ecológico. Soil Association en Reino Unido, BDIH en Alemania, USDA en Estados Unidos, Ecocert en Europa o la Asociación Demeter, que ha creado una red de organizaciones a nivel mundial, realizan tal función. En España, sin embargo, no existe aún ningún organismo oficial que certifique productos cosméticos biológicos, aunque los cosméticos nacionales pueden obtener certificaciones de carácter internacional.
Ecocert es el organismo europeo más importante y reconocido en esta labor. La entidad distingue entre productos ecológicos y biológicos. Actualmente, ofrece sus servicios de inspección y certificación en más de 80 países de todo el mundo, también en España. En el caso de la cosmética biológica, la obtención del sello Ecocert garantiza que en los productos así reconocidos:
• Un mínimo del 95% del total de los ingredientes son naturales, obtenidos por métodos de transformación respetuosos con el medio ambiente.
• Un mínimo del 10% del total de los ingredientes del producto final son resultantes de la agricultura biológica.
• Un mínimo del 95% de los ingredientes vegetales son resultantes de la agricultura biológica.
Junto con estas y otras especificaciones oficiales relativas al etiquetado o los códigos de registro, existen ciertas pautas básicas que rigen la elaboración de este tipo de referencias cosméticas. Ninguna de ellas debe contener perfumes ni colorantes o conservantes de síntesis. Asimismo, queda excluida de su composición la petroquímica (silicona, parafina…), los organismos genéticamente modificados y los tratamientos ionizantes. En la etiqueta de estos productos debe figurar claramente el porcentaje de ingredientes ecológicos que poseen. Además, el respeto a la naturaleza debe primar en todo momento. Por este motivo, los productos no son testados en animales, los métodos de obtención de las materias primas no contaminan y los envases y embalajes deben ser biodegradables o reciclables.
Y si aún queda alguna duda sobre su auténtico valor biológico, basta con buscar el sello oficial que lo corrobore.
Garantía de éxito
Más allá de posibles modas o tendencias, lo cierto que es que el triunfo de la cosmética biológica está demostrando ser un valor sólido con vocación de permanencia. ¿Qué es lo que está determinando su éxito?
Probablemente uno de los aspectos más valorados es la seguridad que le ofrecen al consumidor, ya que además de pasar los controles habituales de calidad, cuando están certificados se someten a otro adicional. Hasta el momento han demostrado ser eficaces y carecer de efectos nocivos. En líneas generales, y aunque su presentación suele ser sencilla, presentan una textura, perfume y aspecto agradable que invitan a ser probados. Además, la amplia oferta existente ya en el mercado profesional facilita su adquisición.
Si a todo ello le sumamos las consabidas virtudes atribuidas desde la antigüedad a los productos que nos ofrece la Tierra, y el hecho de contribuir, aunque sea indirectamente, a la conservación del Planeta, la receta del éxito está servida.
A flor de piel
La mayor concentración de principios activos presentes en las fórmulas biológicas, está convirtiendo estos productos en la opción perfecta para restaurar la calidad de la piel de manera natural. El cuidado del rostro y del cuerpo halla aquí respuesta para todo tipo de requerimientos. Soluciones antiedad, tratamientos hidratantes o tonificantes, aceites de masaje, mascarillas y un sinfín de propuestas más se utilizan día a día en los tratamientos Spa.
Aunque la lista de ingredientes utilizados en la elaboración de estos artículos es amplia, y dependerá del resultado que se pretenda obtener, cabe realizar una breve mención a algunos de los más destacados en esta materia:
• Vid roja: con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y purificantes que, además, reactiva la circulación. Es frecuente su uso en productos anticelulíticos.
• Camelia: hidrata la piel en profundidad y estimula la regeneración celular.
• Aloe Vera: regeneradora, calmante e hidratante es muy apreciada por su contenido en aminoácidos, vitaminas y oligoelementos.
• Jojoba: de efecto antiedad, esta planta posee una estructura similar a la grasa producida naturalmente por la piel.
• Rosa mosqueta: reduce las cicatrices.
• Té: su alto contenido en polifenoles le convierte en un ingrediente muy valorado en la lucha contra el envejecimiento ocasionado por la acción de los radicales libres.
CERTIFICADOS OFICIALES
Para garantizar la condición de cosmético biológico se han creado diferentes organismos que, aunque similares, poseen sus propias reglas para determinar si un producto merece o no la catalogación de biológico.
Ecocert
Principal entidad certificadora en Francia, posee sucursales y actúa por todo el mundo. Junto con los profesionales del sector han desarrollado dos tipos de avales: “Cosmética eco” y “Cosmética bio”, en función del origen de los ingredientes. Además, los fabricantes han creado la asociación Cosmebio que agrupa a todos los fabricantes que disponen de la certificación Ecocert.
Asociación BDIH
Federación de empresas y fábricas alemanas de farmacia, dietética y productos para la higiene que, junto con importantes empresas de cosmética natural, establecieron unas directivas para definir y certificar la cosmética auténticamente natural según las expectativas de los consumidores.
Soil Association
Principal organismo de certificación en Reino Unido. Su objetivo es avalar productos que incluyan el máximo de ingredientes ecológicos, que hayan sido mínimamente procesados y muestren un etiquetado claro.
Demeter
Avala productos cuyos ingredientes respetan las condiciones de la agricultura ecológica junto con las de la agricultura biodinámica. Es un certificado internacional que, aunque presente en cosmética, rubrica, sobre todo, productos alimenticios.