Equilibrio cuerpo mente Las disciplinas que lo consiguen

28 julio, 2016 by Spa 0 comentarios

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Mens sana in corpore sano. Una expresión del latín clásico que aún hoy en día se sigue utilizando y que demuestra que ya entre los siglos I y II d.C., cuando el autor romano Décimo Junio Juvenal escribió sus poemas satíricos, ya se buscaba el equilibrio entre cuerpo y mente para conseguir el bienestar completo.

Por María Serralta

En pleno siglo XXI vivimos tan rápido, e intentamos atender a tantas tareas a la vez, que a menudo nos resulta difícil, por no decir imposible, centrarnos en una sola cosa, encontrar el equilibrio y sentirnos bien en todos los aspectos, empezando por nosotros mismos. Estrés, dolores de espalda, tensiones musculares, pérdida de flexibilidad, dificultad para conciliar (y mantener) el sueño… En este número de Expertos en Spa intentaremos dar cabida a las principales disciplinas que en el mundo Spa y Wellness se practican con el objetivo de encontrar el equilibrio entre cuerpo y mente para sentirse mejor. Conceptos como la consciencia, la unión, el control del cuerpo y la mente, la armonía, la meditación o la respiración son fundamentales en la búsqueda del equilibrio.

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Consciencia – Mindfulness

Si hay algo que resulta complicado dado el ritmo de vida que llevamos hoy en día es centrarnos en una sola cosa, desconectar la mente del resto de asuntos que la ocupan, y ser plenamente conscientes de lo que estamos haciendo en cada momento. Es lo que se conoce como Mindfulness, o “atención consciente”, y que busca conseguir la capacidad de concentrar la mente y llevarla hacia pensamientos positivos que ayudan a encontrar el equilibrio y alcanzar una atención plena, para ponerlo en práctica en todos los aspectos de la vida diaria, gracias a distintas técnicas y ejercicios de meditación que ayudan a centrarse.

 

Unión – Yoga

El yoga (cuyo nombre viene del sánscrito y significa ‘unión’), es una disciplina tradicional tanto física como mental originaria de la India, en la que se busca conseguir el equilibrio perfecto entre cuerpo, mente y espíritu (lo que sería precisamente la unión a la que hace referencia su nombre) por medio de la combinación metódica de una serie de asanas (posturas), pranayama (ejercicios de respiración), mudras (gestos que se realizan con los dedos y las manos), bhandas (contracciones corporales), mantras (entonación de sonidos, palabras o cánticos que ayudan a controlar la mente), y meditación.

En cada una de las distintas modalidades diferentes de yoga (hasta veintisiete, de las que actualmente se practican principalmente doce), se da más o menos importancia a unos u otros de los aspectos mencionados, por medio de diferentes kriyas (combinación de los ejercicios que hemos comentado anteriormente).

El yoga es una disciplina que resulta beneficiosa para todo tipo de personas de cualquier sexo, edad y condición física, incluso durante el embarazo (es un ejercicio perfecto para prepararse para el parto), o para personas enfermas (sobre todo en casos de dolencias de espalda y cervicales, o para quienes sufren de estrés o ansiedad).

Entre los principales beneficios que aporta destacan el trabajo de la flexibilidad, la fuerza muscular y la tonificación, además de la mejora de la postura corporal, la relajación y la liberación de tensiones. Éstos son algunos de los tipos de yoga más conocidos.

 

Hatha Yoga

Es el tipo de yoga más extendido, muy físico, que trabaja con el cuerpo para facilitar la meditación y despertar la energía vital (conocida como prana). Es la base de los demás estilos de yoga físico, y resulta una buena introducción al yoga, aunque en muchos centros es frecuente que se olvide su parte de meditación y relajación para centrarse simplemente en la parte física (por medio de las posturas).

 

Kundalini Yoga

Es una modalidad de yoga muy espiritual, que busca despertar lo que se conoce como kundalini: la energía que yace en la base de la columna y que suele estar en estado latente, para ponerse en contacto con el propio ser y lograr una existencia más plena y feliz. Cada sesión se divide en tres partes: física (con la elaboración de distintas kriyas), meditación, y la última, relajación.

 

Bikram Yoga

Una variante muy reciente, creada en San Francisco en 1972, y en la que se realiza una serie de 26 posturas en unas condiciones relativamente duras: en un ambiente entre 40 y 42 grados, y con un grado de humedad alto. Debido a ello, requiere de cierta resistencia y forma física, y no se recomienda para personas con tensión baja, ni para mujeres embarazadas.

 

Ashtanga Yoga

Se deriva del Hatha Yoga, pero no sigue el ritmo pausado de éste, sino que se basa en posturas y movimientos fluidos ligados a la respiración, y es más vigoroso y exigente.

 

Power Yoga

Derivado del Ashtanga Yoga, es una práctica dinámica, físicamente exigente y vigorosa, que supone un trabajo cardiovascular intenso y requiere tanto fuerza como resistencia y flexibilidad.

 

Yoga Nidra

Se conoce también como ‘el yoga del sueño consciente’, y se trata de un estado de meditación profundo en el que la relajación física y el descanso son las bases. Sus principales efectos son la relajación del sistema nervioso, la relajación corporal y la paz y el silencio interiores.

 

Control – Pilates

El método Pilates es un sistema de entrenamiento físico y mental que nació a principios del siglo XX como combinación de diferentes disciplinas de lo más variadas, entre las que destacan la gimnasia, el yoga, la traumatología, la respiración o la relajación, y que busca el uso de la mente para el control del cuerpo, motivo por el que su creador, Joseph Hubertus Pilates, lo denominó Contrology en un primer momento.

Entre sus principios fundamentales están el alineamiento del cuerpo, la centralización, la concentración, el control y la respiración; y supone importantes beneficios a todos los niveles: no solo corrige y mejora la postura, aliviando dolores de espalda, de cervicales o asociados a malas posturas, sino que al mismo tiempo aumenta la elasticidad y la fuerza, tonifica y moldea los músculos, y consigue una importante mejoría a nivel de flexibilidad, coordinación y agilidad. La reducción del nivel de estrés es otro de sus objetivos.

Actualmente existen muchos tipos de pilates, que se engloban básicamente en dos grupos: pilates en suelo o pilates con aparatos (que se realiza con la ayuda de distintos aparatos diseñados por el mismo Pilates).

Con el paso de los años ha dado lugar a la creación de otras disciplinas ‘híbridas’, que combinan el pilates con otras prácticas como el yoga (yogalates o yoguilates), pilates-chi (con conceptos de la medicina china tradicional), o el fisiopilates, especialmente beneficioso para el sistema músculo-esquelético, y de bajo impacto. Es, junto con el yoga, una de las disciplinas que más se recomiendan durante el embarazo y para prepararse para el momento del parto.

 

Armonía – Taichí

El Tai-Chi-Chuan, más conocido como taichí, es un arte marcial originario del imperio chino que se basa en movimientos lentos y precisos perfectamente coordinados y en armonía, que trabaja la fuerza muscular, la flexibilidad y la condición física en general de una forma muy suave y de bajo impacto.

Dadas sus características, es perfecto para todo tipo de personas de cualquier edad y condición física, ya que los movimientos que se realizan son lentos, fluidos y no suponen ningún tipo de impacto.

Cuenta la leyenda más extendida acerca de su origen que hace siglos un monje taoísta, al ver cómo peleaban una grulla y una serpiente, se inspiró en los movimientos de la serpiente que esquivaba los ataques de la grulla, y así surgió el taichí. De hecho, la tradición del taichí está muy relacionada con el taoísmo, una religión oriental con más de dos milenios de antigüedad, cuyo objetivo fundamental es la búsqueda del tao: el camino.

El taichí busca el equilibrio perfecto entre el tao, el ‘camino’, y el chi, la energía que tiene cada ser vivo, tanto a nivel físico como espiritual. Por un lado, trabaja para canalizar la energía vital del organismo y conseguir una perfecta armonía entre los planos físico y mental, y por otro, es muy beneficioso a la hora de controlar y reducir los niveles de estrés y ansiedad, mejora la flexibilidad y los problemas de movilidad y articulares, y también estimula el sistema cardiovascular por medio de ejercicios anaeróbicos en su mayor parte, ya que sus movimientos son muy suaves.

 

Curación y prevención – Shiatsu

El shiatsu, también llamado digitopuntura, es una técnica de medicina alternativa de origen japonés (donde está reconocida por el Ministerio de Salud), que engloba diferentes técnicas y tradiciones orientales, y que se basa en la presión de los dedos sobre determinadas zonas del cuerpo para conseguir distintos efectos, desde equilibrar la energía a aliviar dolores y tensiones, además de tratar determinadas enfermedades. Estas presiones se combinan con estiramientos, movilizaciones y manipulaciones a nivel articular, y otras técnicas de masaje. Existen distintos estilos dentro del shiatsu, siendo el más conocido y extendido el shiatsu Namikoshi, que toma el nombre del fundador de la Universidad de Shiatsu de Japón, creada en 1940.

Además de para tratar dolencias concretas, como pueden ser las lumbalgias o los dolores de cabeza, los terapeutas de shiatsu consideran que es una técnica que mejora la salud y previene las enfermedades, ya que trabaja restaurando el equilibrio de los diferentes sistemas del cuerpo y buscando la armonía a todos los niveles.

 

Meditación – Zen

El zen es una rama del budismo, que toma su nombre de la transcripción al japonés de la palabra china chan, que a su vez proviene del sánscrito dhyana, que significa ‘meditación’. Más allá del conocimiento intelectual, el zen persigue la experiencia de la sabiduría a través de la meditación, y más que una simple disciplina es todo un estilo de vida. Dentro del zen se distinguen muchos tipos diferentes de meditación, de entre los que destaca especialmente el Zazen, que significa literalmente ‘meditación sentado’, y se practica en la postura del Buda sentado en la posición del loto.

Su aspecto más cultural, traducido al estilo de vida, se puede observar en todo tipo de manifestaciones, como las artes marciales, la ceremonia del té, los distintos artes florales y los jardines japoneses conocidos también como zen, ya que su objetivo es el de favorecer la meditación que es el centro de esta disciplina.

En el zen, y especialmente en el zazen, la simple meditación ayuda a fundirse con el universo, y a encontrar la armonía.

 

Respiración – Chi kung

El chi kung es una disciplina que engloba una serie de técnicas relacionadas con la medicina tradicional china en las que intervienen tanto el ejercicio físico como la mente y la respiración. Su práctica va orientada a mantener la salud, aunque en algunos casos también se enfoca a objetivos terapéuticos específicos. Existen diferentes tipos de chi kung, y todos ellos trabajan la energía vital para conseguir una finalidad. Se puede practicar tanto en movimiento como de manera estática, con el cuerpo totalmente inmóvil, y su práctica se basa en tres procesos de armonización: regular el cuerpo, regular la mente y regular la respiración. Para ello, al igual que en todas las disciplinas que ya hemos comentado y todas las técnicas de relajación, la respiración es muy importante, sin embargo, en el chi kung, el control de la respiración es absolutamente básico.

La traducción literal de chi kung sería algo así como ‘trabajo de la respiración’, y es que el equilibrio entre cuerpo y mente que persigue el chi kung se consigue fundamentalmente a través de la meditación y el control de la respiración.

Su principal beneficio es ayudar a eliminar las tensiones tanto físicas como mentales, así como el estrés del día a día, y mejorar el bienestar general para conseguir más salud y vitalidad.

 

 

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