Galiano
Políglota, inteligente, encantadora y, además, con una inmensa belleza. Lorena Bernal deja constancia de su sabiduría personal en cada respuesta. Una miss España capaz de superar todos los estereotipos con éxito y de enfocar la vida con la lucidez de saber con nitidez cuáles son sus prioridades en cada momento. Una existencia, desgranada con intensidad en medio mundo y, de momento, asentada en Gran Bretaña por exigencias del guión laboral de su marido. Una vida en la que no falta, cuando sus compromisos familiares y profesionales lo permiten, sublimes zambullidas en las calmadas aguas de un buen Spa.
Expertos en Spa: Argentina, criada en San Sebastián, casada en Mallorca y residente el Inglaterra. Es un claro ejemplo de una mujer cosmopolita. ¿Es verdad que vivir fuera permite ver el mundo de diferente manera? E.S.: Creo que conserva amigos de toda la vida. ¿Cómo los cuida? E.S.: Le gusta su trabajo y disfruta haciéndolo, ha sido imagen de algunas firmas relacionadas con la belleza. ¿Cómo hace para estar siempre tan radiante? E.S.: Habiéndose criado en San Sebastián, la comida debe ser importante para usted y supongo que también para su marido, como deportista de élite. ¿Cómo cuidan en casa la alimentación? E.S.: No es mujer de hacer planes, va planteándose el futuro según aparece por la puerta. ¿Cuáles son sus prioridades más inmediatas en el terreno laboral? E.S.: Poca gente imagina que nació en San Miguel de Tucumán, Argentina. ¿Qué admira de las culturas con las que ha convivido: argentinos, españoles, americanos e ingleses? E.S.: Estudió en el Liceo Francés, ¿cuántos idiomas habla? E.S.: ¿Cómo es el trabajo de una actriz, es muy diferente al de una presentadora o modelo? E.S.: ¿Se prepara de alguna manera para realizar su trabajo? E.S.: Cuando llegó a Estados Unidos su carrera como actriz fue relativamente rápida. ¿Sigue queriendo retomarla pronto e, incluso, regresar a Los Ángeles donde llegó a intervenir en series como CSI? E.S.: ¿Cómo consigue estirar las horas para compaginar trabajo y maternidad? ¿Selecciona su trabajo teniendo en cuenta alguna prioridad? E.S.: Conviviendo con un deportista supongo que el deporte es importante en su vida. ¿Qué ejercicios realiza y con qué frecuencia? E.S.: ¿Acude con frecuencia a centros de belleza, Spas o centros Wellness? E.S.: Indíquenos si tiene preferencia por algún tipo de tratamiento o recuerda especialmente alguno. L.B.: Me gustan los masajes, las envolturas, todo lo que tenga que ver con relajarme y nutrir la piel. Recuerdo especialmente unos tratamientos que me realizaron en las Maldivas y su entorno que era maravilloso. …de cerca Lugar de nacimiento: Edad: 29 años. Altura: 1,73 cm. Medidas: 87-60-90. Residencia actual: Título: Miss España 1999. Espacio íntimo Para sentirse bien necesita dormir… Mucho y bien y, a poder ser, sin alarma que me despierte. Antes de pisar la calle, siempre… Reviso que tengo el móvil y las llaves. No puede viajar sin… Mi hijo, me cuesta muchísimo dejarle. Lo que más echa de menos de España es… La gente que tengo allí, el clima y la comida. Lo que más le gusta de Gran Bretaña es… Que te encuentras a todo tipo de gente por la calle y nadie mira raro a nadie. Sus mejores vacaciones fueron en… Muchos lugares, sería incapaz de destacar uno sólo.
Lorena Bernal: Sí, sin duda, es verdad. Vivir fuera o viajar mucho te permite tener una visión más completa del mundo. Conoces a gente diferente, culturas diferentes, sistemas diferentes y el hecho de quedarte con un poco de cada lugar te abre mucho la mente y la forma de ver y mirar la vida.
L.B.: Conservo amigos de toda la vida y he ido haciendo otros muy buenos a lo largo de los años. No soy una persona de tener muchos amigos o de necesitar mucha gente alrededor. Por eso, a los que considero como tal los cuido, simplemente, queriéndoles, preocupándome por ellos y compartiendo nuestras vidas, aunque sea en la distancia. Sin duda, hoy en día, con la tecnología, es mucho más fácil seguir en contacto directo con quien tú quieras.
L.B.: No hago nada especial, creo que el hecho de ser feliz hace que se te vea más guapa. También diría que no he perdido la ilusión por nada, hago únicamente lo que de verdad me apetece hacer y eso se nota desde fuera.
L.B.: Sí, la comida es importantísima para nosotros, forma parte de nuestra cultura y nos han educado aprendiendo a valorar la buena gastronomía. En casa nos gusta comer y comemos de todo. Creo que cuidar la alimentación consiste en comer un poco de todo intentando que sea fresco y de la mejor calidad posible, no cometer excesos y eliminar el alcohol y el azúcar en la medida de lo posible.
L.B.: Así es, la vida me ha demostrado que por mucho que hagamos planes siempre puede aparecer algo que te hace cambiar totalmente el rumbo. Considero que lo mejor es tener una idea de a dónde se quiere ir, pero viviendo y disfrutando siempre del momento. Y en el terreno laboral, de momento, me estoy dedicando a hacer lo que pueda compaginar fácilmente con ser madre y vivir fuera. En un futuro, volveré a dedicarle más tiempo porque me apasiona mi trabajo, pero en este momento no es mi prioridad.
L.B.: Podría estar hablándo de esto horas. Cada cultura es digna de ser admirada. Si las comparas acabas prefiriendo un poquito de cada de una. Pero, por comentarte algo de cada uno, te diría que de los argentinos destacaría el valor que tienen de la familia, de los españoles me gusta el ritmo de vida, de los americanos destaco el hecho de que consideren algo normal luchar por conseguir los sueños, de los ingleses me gusta lo estrictos que son en algunas cosas y también he vivido en Francia, de donde destacaría la educación. El vivir en tantos lugares diferentes también te hace ver que hay de todo en todos los sitios y que no se puede generalizar o poner en el mismo paquete a un grupo de gente únicamente por ser del mismo país.
L.B.: Hablo español, ingles y francés. Cuando los estudiaba no era consciente de lo que sirve saber idiomas y ahora siempre insisto a la gente a que se anime porque te da muchas facilidades a la hora de salir de tu país.
L.B.: Es muy diferente y, sin duda, lo que más me gusta es interpretar. Me parece algo maravilloso que te hace sentir un montón de emociones que de otra manera no vives. Con otros trabajos me divierto y me dan la oportunidad de vivir cosas interesantes, pero nada se puede comparar a ser actriz.
L.B.: Sí, claro, creo que hay una preparación constante. Interpretar tiene mucho de psicología y es fundamental conocerte, observarte, analizarte y hacer lo mismo con los demás en el día a día, esto te aporta muchos registros. Además, también es importante la preparación técnica con cursos y con la experiencia. Cualquier papel, por muy pequeño que sea, te aporta algo nuevo.
L.B.: Sí, es algo que tengo pendiente de retomar en cuanto pueda. Tuve mucha suerte ya que empecé a trabajar muy rápido y hubo mucha gente que confió en mí. Vivir allí me devolvió la pasión por mi trabajo y aprovecharé lo que sembré en cuanto pueda dedicarle un poco más de tiempo. Por eso es uno de mis planes de futuro y no dejo de prepararme y de tener todo listo para en cuanto sea el momento irme para allá otra vez, si la vida me lo permite.
L.B.: Todo, ahora mismo, lo hago teniendo en cuenta que mi absoluta prioridad son mi hijo y mi marido. Creo que hay etapas en la vida que hay que vivir. Tuve la etapa en la que mi prioridad era el trabajo, pero ahora lo vivo de una manera muy diferente, sólo trabajo cuando puedo compaginarlo con el hecho de ser madre y vivir fuera.
L.B.: El deporte forma parte de nuestras vidas, pero no lo practico tanto como me gustaría. Me sé casi todas las teorías, así que sé lo que hay que hacer y cómo hacerlo, pero me es difícil encontrar huecos. ¡Encuentro mucho más fácilmente huecos para salir a tomar café que para hacer deporte!
L.B.: No acudo con frecuencia por falta de tiempo, por eso los disfruto tanto cada vez que puedo ir. Me encanta poder relajarme, no pensar en nada y que me mimen un poco.
San Miguel de Tucumán, Argentina, desde donde
emigró a San Sebastián antes
de cumplir un año.
Liverpool, Gran Bretaña.
¿Cómo cuida su bonita melena? Con champú y mascarilla hidratante cada vez que me la lavo.
¿Hace con frecuencia algún tipo de dieta? No, sé las teorías de nutrición que me van bien a mí y las aplico cuando quiero bajar un poquito o cuidarme especialmente por algo.
Guia ESSPA en Paisajes y sabores (Radio Exterior de España) by guiaesspa
Alta, muy alta, y delgada, muy delgada y con la naturalidad a flor de piel. Olivia Molina, la cara más joven de una larga y fructífera saga familiar, irrumpe en nuestras páginas para salpicarlas de frescura y belleza y, de paso, confesarnos cuáles son sus trucos para decir adiós al estrés entre guión y guión.
Con sólo 31 años, esta joven ibicenca, hija de la también actriz Ángela Molina y del fotógrafo francés Hervé Tirmaché, está forjándose, sin prisa, una carrera independiente con papeles siempre suculentos.
Desde muy pequeña, tuvo claro que sus pasos estarían encaminados al mundo de la interpretación y para ello se preparó en Londres y en la escuela de Juan Carlos Corazza, de donde ha salido un encomiable elenco de actores entre los que sobresale Javier Bardem.
Ha hecho sus pinitos en el cine y, entre sus más recientes incursiones destaca “Dieta mediterránea”, de Joaquín Oristrell y la aún no estrenada, “Memoria de mis putas tristes”, basada en la novela homónima de García Márquez, dirigida por Henning Carlsen. Ha trabajado también en teatro con “A tortas con la vida”, junto a Blanca Oteiza o “La casa de Bernarda Alba”. A dúo con su madre se subió a las tablas para representar “El Graduado”, además de trabajar en “Un enemigo del pueblo”, de Henrik Ibsen e interpretar en el Centro Dramático Nacional, “De repente el último verano”, de Tennessee Williams.
Sin embargo, son sus apariciones en las series de televisión, las que le han hecho subir enteros en su popularidad actual. El síndrome de Ulises, Al salir de clase o Física y Química son, hasta el momento, algunos de sus trabajos más destacados. Además de prestar rostro y simpatía a la actual campaña de Vivesoy de Pascual en la pequeña pantalla.
Una vorágine laboral forjada a fuego lento tras la que saca tiempo también para la relajación.
E.E.: ¿Cuida mucho su alimentación?
O.M.: No soy una esclava de la forma de comer y las dietas, pero sí como bien, creo que se trata de cuidarse por dentro, haciendo una vida saludable.
E.E.: ¿En qué está trabajando ahora?
Sé que tenía planes para rodar Blancanieves con su madre…
O.M.: De momento me he tomado un pequeño descanso coincidiendo con el verano.
E.S.: ¿Cómo se relaja Olivia Molina?
O.M.: Pues mira, me relajo mucho con masajes y tratamientos que para mí son como regalos puntuales, puedo disfrutar de un corporal, una hidratante facial…
E.S.: ¿Visita con frecuencia centros Spa y de belleza?
O.M.: Sí que soy de darme un lujito de estos de vez en cuando. Son como privilegios, “recompensas”, los llamo yo. También me gusta relajarme con una buena cena, en un lugar bonito…
E.S.: ¿Qué masaje prefiere?
O.M.: Desde shiatsu a fisio, aromaterapia…
E.S.: ¿Recuerda alguno en concreto?
O.M.: Hay un tratamiento que me encanta: tiene un suplemento como de sérum, un tratamiento facial maravilloso, un masaje también corporal, una oxigenación de toda la piel… ¡Maravilloso!
E.S.: ¿Es una adicta?
O.M.:No, tampoco soy adicta, pero me lo paso muy bien. No lo hago siempre, pero sí que lo vivo como una recompensa. Ten en cuenta que nosotros trabajamos con maquillaje, con focos, primero con calor, luego con frío…y, de repente, después de un largo período de trabajo, notas que realmente necesitas más cuidado y, justo entonces, sales de los tratamientos que da gusto.
PEQUEÑAS DEBILIDADES
• Siente pasión por el chocolate.
• Le encanta el zumo de tomate bien preparado, mejor con aceitunas negras.
• Su perfume es Hypnotic Poison, de Dior.
• Como música de cabecera escucha flamenco, reggae, pock y rock.
• Entre sus canciones preferidas se encuentran Three little birds, de Bob Marley y Como el agua, de Camarón de la Isla.
• Entre sus solistas de cabecera están: Bjork, Sade, María Mena y Lasha de Sela.
• Si tuviese que elegir una ciudad escogería, sin dudarlo, Londres.
• Recomienda la lectura de Hojas de hierba, de Walt Whitman.
• En cuestión de cine se queda con Blade Runner, de Ridley Scout.