aeróbic + pesas Body Pump

6 noviembre, 2012 by Pilar | 0 comments

adidas

adidas

 

La fuerza de un hombre y la agilidad de una mujer unidos en una clase de deporte. Juntos, no revueltos, pero sí muy bien avenidos. Cuando el aeróbic descubrió la musculación y la barra conoció el aeróbic, todo cambió. El resultado tras años de gestación hace tiempo que está en los gimnasios de medio mundo. Se llama Body Pump y por donde pasa deja huella.

El ritmo del aeróbic y los músculos de las barras, la alegría de la música en conjunción con el moldeado del peso. Uno y otro, otro y uno, unidos desde la década de los noventa para hacer disfrutar a los amantes del deporte de una nueva práctica deportiva que ha encaminado a las mujeres hasta las barras con peso y a los hombres hacia las clases de aeróbic, para dar lugar a una clase donde ambos, ellos y ellas, se unen y trabajan al unísono al ritmo de una vibrante música. Es el Body Pump.

El Body Pump surgió en Nueva Zelanda hace ya más de 20 años y su creación es atribuida a la cadena Les Milles Internacional, desde donde se popularizó y extendió al resto del mundo.

adidas

adidas

Para su práctica sólo hace falta ropa cómoda para hacer deporte, muchas ganas de divertirse, un poco de ritmo y los utensilios imprescindibles para su ejecución:

-Barra y discos

-Step y

-Colchoneta

El peso de los discos incluidos en la barra dependerá de cada uno y, como siempre, puede ir aumentándose en función de la práctica y la mejora de la forma física del deportista.

Las clases de Body Pump se desarrollan al compás de la música y, por lo general, quedan divididas en diez partes o tracks. Cada uno de los tracks está enfocado a trabajar un grupo muscular diferente, con ejercicios sobre el step y sobre el suelo con las barras o con pesas incluídos.

Los tracks que no deben faltar en un clase de Body Pump son:

1. Calentamiento

2. Sentadillas o squats

3. Pectorales

4. Glúteos y espalda

5. Tríceps

6. Bíceps

7. Piernas

8. Hombros

9. Abdominales

10. Estiramientos

Hay muchos adictos a esta disciplina, las clases casi siempre están llenas y quien lo prueba una vez, suele repetir. Ésta, precisamente, es una de sus claves, porque el Body Pump convence desde la primera clase.

Atrás quedaron las clases de aeróbic repletas de mujeres y con sólo un hombre o dos o la sala de musculación donde las mujeres se podían contar con los dedos de una mano. Las clases de Body Pump, al igual que las de Ciclo, han abierto en masa las puertas al deporte unisex.

 

 

Step, colchoneta

y barra

Un viejo amigo como el step da mucho juego y en esta disciplina es empleado, sobre todo, para el trabajo de tríceps y pectorales.

En la colchoneta, además de trabajar los abdominales, son utilizadas las pesas y las barras con sus discos. Por regla general, a la hora de realizar los tracks en piernas y cuádriceps la barra tiene más kilos que cuando se trabaja hombros o bíceps.

Al ritmo de la música son ejercitados casi todos los grupos musculares a lo largo de una hora de duración, durante la que se combinan la musculación con el aeróbic.

Con su práctica se logra en pocas semanas una buena tonificación muscular con endurecimiento incluido, también la masa muscular es desarrollada y, en general, el cuerpo se moldea. La forma física mejora, algo que se nota tanto en el centro de entrenamiento como en las tareas diarias.

Ni que decir tiene: con el Body Pump quedan fortalecidos los músculos que aportan estabilidad al esqueleto mejorándose, además, la postura y alineación del cuerpo.

Los distintos niveles no constituye, a diferencia de lo ocurrido en otros ejercicios, un verdadero problema en su práctica. Cada uno, supervisado siempre por el monitor, trabajará con un número de kilos en la barra e, incluso, en principio puede hacerse sin barra o con una de madera hasta dominar los ejercicios. Conforme se vaya ganando seguridad, fuerza y resistencia el trabajo con la barra al ritmo de la música irá in crescendo, al tiempo que la afición por esta disciplina suma enteros.

Barceló Hotels & Resorts

Barceló Hotels & Resorts

El triunfo del Pilates

28 junio, 2012 by Pilar | 0 comments

Arrasa por donde quiera que va, su demanda supera con creces a su oferta, sus beneficios son impagables, pero evidentes, y a todo el que lo conoce se le llena la boca con sus virtudes. La respuesta a esta especie de adivinanza no es otra que Pilates, un método capaz de colgar en la puerta del gimnasio el cartel de completo y de crear listas de espera por doquier. El control físico, mental y energético que requiere y su beneficiosa acción sobre el cuerpo forman parte de su secreto.

Primas, amigas, vecinas, madres, hermanos, seguro que en tu círculo más cercano hay una persona, o más de una, que ha practicado o practica el Pilates. Sabrás indirectamente, si no lo sabes de primera mano,  lo que le gusta esta disciplina y cuánto le fastidia perderse una clase.

Tal pasión, una extraordinaria proliferación de centros y miles de personas entregadas a un método único han supuesto toda una revolución en el mundo del deporte.

Para saber exactamente en qué consiste el Pilates hemos contactado con Córpora Pilates, en donde nos han abierto las puertas a un método que llevan años trabajando y en el que son, sin duda, referencia.

Pilates es un “Concepto de Ejercicios” mostrado a través de 34-37 ejercicios de suelo, a los que debemos añadir más de un centenar de ejercicios realizados con aparatos diseñados por su creador, Joseph Pilates, y que suponen un traje confeccionado a medida para los ejercicios.

Estamos ante un método físico, mental y energético bastante fuerte y donde no basta la repetición monótona de una serie de movimientos, como ocurre en otras disciplinas. Su práctica requiere mucha precisión para superarse en cada gesto, en una búsqueda casi ilimitada de perfeccionamiento.

Una de estas máquinas creadas por Pilates (1880-1967), es la Wunda Chair, una especie de silla con reposapiés movibles donde es posible realizar hasta 47 ejercicios. Otros tantos pueden realizarse en el Reformer, otra máquina ideada por él, en donde son posibles innumerables variantes y niveles.

No obstante, no concluyen aquí las posibilidades: Cadillac, Barril, Spine Corrector o Pedi-Pole son otros de los aparatos utilizados en la práctica del Pilates.

Todo ello sin tan siquiera mencionar los equipos auxiliares con los que se       realizan otros muchos ejercicios como rodillos de espuma, gomas, aros flexibles o balones ideados con posterioridad por los sucesores del señor Pilates.

Gracias a todos ellos el Pilates atesora más de 200 ejecuciones básicas o “concepto” y cada uno puede modificarse y hacer surgir una serie de ejercicios basados en este concepto. Algunos maestros actuales hablan de hasta 700 en función de 3 ó 4 modificaciones de esos 200 ó 250 ejercicios.

Por si todo fuera poco, la dificultad no siempre es la misma y va acrecentándose y haciendo variar las adaptaciones creándose, por tanto, un casi infinito catálogo de movimientos y posibilidades.

Con ellos logramos lo que Joseph Pilates definió como “la ciencia y el arte del desarrollo coordinado de la mente, el cuerpo y el espíritu a través de movimientos naturales, bajo el estricto control de la voluntad”.

Estilos diversos

 

Niños, ancianos, amas de casa, deportistas de élite o sendentarios empedernidos, cualquier persona está capacitada para su práctica. El truco consiste en la adaptación del Pilates a cada persona que quiera practicarlo, realizando los ejercicios indicados para él o ella.

Evidentemente, no será lo mismo practicar Pilates en un lugar o en otro, aunque es cierto que existe un solo Pilates, los estilos son diferentes y por ejemplo, el Pilates practicado en Nueva York, por regla general, es más dinámico que el de San Francisco. Y, como es obvio, las diferentes escuelas poseen su propia aportación que modifica, aunque sea mínimamente, el Pilates original, el clásico, el practicado por Joseph Pilates y su esposa Clara.

El transcurrir de los años ha hecho que la metodología correcta del Pilates clásico no sea la única y haya otras formas de practicarlo, según algunos, más elegantes y con mejores resultados.

En cualquier caso, el método Pilates es la prueba de que existe una forma diferente de realizar el trabajo muscular, de mejorar la flexibilidad tanto de músculos como de articulaciones, de potenciar la fuerza y la resistencia y de favorecer el control de la postura.

Todo hace de este sistema un método donde hay cabida para trabajar con fuerza tanto la musculatura profunda como la periférica y donde además del cuerpo físico interviene la mente.

 

Mansión del poder

 

El centro de energía, también conocido como “la mansión del poder” es, en última instancia, el pilar sobre el que se apoya el Pilates. A partir de él y dirigida la energía desde dentro hacia fuera, se realiza el trabajo, siguiendo los “principios” aportados por Joseph Pilates: precisión, fluidez, control, respiración, concentración y movimiento desde el centro.

El centro de energía queda delimitado por la parte baja de la espalda, los abdominales, la pelvis y los glúteos. Con ellos se incrementa el control y la flexibilidad, el equilibrio queda fortalecido, se refuerzan los músculos más débiles y se alargan aquellos músculos acortados, pero sin agrandar su volumen.

No son movimientos a realizar para ampliar la resistencia ni tampoco la fuerza, son ejercicios para estirar las extremidades y potenciar las actividades de tensión, protagonizando en ambas un notable papel el abdomen y el torso. Todo con la perfección y el control de los movimientos lentos y al tiempo suaves y, por encima de todo, controlados para lograr la precisión en pocas repeticiones, con la ayuda de la respiración.

Uno de los pilares para controlar los movimientos es, sin ningún género de dudas, la respiración. Ejecutada correctamente y aplicada siempre coordinada con el movimiento, guía la energía hacia la zona que se está trabajando en cada momento.

En pocas sesiones cambia el cuerpo si su acción está bien dirigida. El Pilates es además, capaz de corregir los malos hábitos en las posturas, mejorar el alineamiento de la columna vertebral, la colocación, la flexibilidad, la fuerza y la capacidad de corrección. En definitiva, el Pilates es mucho más que un método, conecta la mente y el cuerpo, es un impulso a la motivación y todo un canto a la autoestima. ¿Qué más se puede pedir?

Con su práctica, como señala el doctor don Juan Bosco, se realiza un trabajo  postural físico y de capacidades de movimiento físicas y psíquicas. Entre los beneficios de su realización destaca su aportación a una mejor movilidad, la prevención de lesiones y la rehabilitación de las mismas si ya existían, la activación de la energía o la mejorar de la concentración. Aunque el Pilates parece fácil y sencillo, y sus monitores han proliferado, hace falta mucho tiempo para conocer todos los vericuetos de esta disciplina. Un recién llegado tardará un período considerable en realizar un Pilates “limpio” y bastante más tiempo en convertirse en un excelente monitor y lograr enseñarlo bien.

Desde luego, un buen monitor debe tener experiencia para saber corregir cuando un ejercicio está mal realizado o modificar un ejercicio para adaptarlo al cliente. Y la experiencia, ni en esta ni en ninguna disciplina de vida la traemos de serie, la da el tiempo y un aprendizaje continuo.

 

 

Aterrizaje en la Universidad

 

Corría 2008 cuando la prestigiosa Universidad de Alcalá de Henares y la escuela Corpora Pilates comenzaron a colaborar. El objetivo sigue en pie y a día de hoy el Pilates forma parte de la Universidad a través de la Escuela de Posgrado, dentro de los Programas de Formación Continua.

 

Aero Yoga, la vida en el aire

17 octubre, 2011 by Francisco D'Altilia | 0 comments

Llegado directamente desde Nueva York, el Aero Yoga, es una nueva modalidad de ejercicio que comienza a instalarse con gran éxito en los gimnasios de Europa, aupado por el prestigio logrado en poco tiempo al otro lado del charco. Para su práctica no es necesario contar con experiencia previa y sólo conviene dejarse llevar y relajarse para poder colgar parte del cuerpo o todo él de un arnés enganchado, a modo de columpio, del techo. Una práctica muy divertida, que te hace ver el mundo del deporte desde una perspectiva inusual y, sobre todo, diferente.

Quizás hayas visto ya en tu gimnasio, en la televisión, o en cualquier otra parte, a personas colgadas de una especie de columpio que pende del techo. Si lo has visto, habrá llamado poderosamente tu atención y seguro que lo recuerdas con nitidez, y si eres de los pocos afortunados que ya lo han probado, seguro que estás dispuesto a repetir. Ya lo has comprobado: es una experiencia adictiva.


Pero te preguntarás, si no lo sabes ya, ¿qué demonios es eso? Para que salgas de dudas te diremos que es una nueva modalidad de Yoga, conocido como Aero Yoga o, lo que es lo mismo, Yoga Swing. Ejercicios de Yoga combinados con ejercicios de acrobacia aérea, para los que, a diferencia de lo que pueda parecer, no es necesario haber trabajado en un circo sobre un trapecio o conocer a fondo el mundo del Yoga.

Es suficiente con poseer una forma física aceptable y contar, eso sí, con un buen profesor, capaz de guiarnos en unos ejercicios que nos cuelgan, literalmente, de las alturas.

Los secretos de su práctica

No hay duda de que su alma máter es esa especie de pequeño trapecio que pende del techo y sin el que sería imposible realizar sus múltiples ejercicios. El trapecio, empleado para soportar todo el peso del cuerpo o parte de él, y para apoyarlo o servirnos de apoyo durante los ejercicios, es la clave del Aereo Yoga.

Para comenzar, hay que señalar que el trapecio cuelga del techo a una altura no muy elevada, por lo general, más cercana al suelo que al techo. Con ello se consigue una mayor variedad en los ejercicios, cuyo abanico puede incluir desde los que requieren apoyarse de una manera parcial a aquellos otros en los que el cuerpo cuelga por completo.

El trapecio soporta el peso del cuerpo y es donde los nuevos seguidores y aquellos que ya tienen la práctica que les da la experiencia de algunas clases, aprenden la alineación correcta del cuerpo y de la columna vertebral, para conseguir el estiramiento, la relajación y la tranquilidad de espíritu que se busca también con la práctica de esta modalidad de Yoga.
Pero aparte de la novedad aportada por el trapecio hay que decir que los ejercicios empleados en el Aereo Yoga, en su gran mayoría, no son nuevos. Se trata, en casi todos los casos, de ejercicios realizados en las clases de Yoga convencional adaptados, eso sí, a las alturas.

Cambiando posturas de Yoga como la ‘inversión’ o el ‘backbends’, los ejercicios pueden realizarse sin que supongan grandes esfuerzos ni tensiones para quienes se ejercitan en esta práctica. De hecho, al poseer el cuerpo menos gravedad y tener que concentrarnos aún más en el equilibrio, los especialistas aseguran que con el Aero Yoga se consigue corregir posturas o ‘malos vicios’ adquiridos en la práctica de los ejercicios de suelo.

De la misma manera, los hombros y la parte baja de la espalda sufren menos que sobre el propio suelo y, por ejemplo, al realizar ejercicios abdominales no se comprime la espina dorsal.

Muchas de las posturas del Aero Yoga ayudarán, además, a mejorar la práctica del Yoga no sólo en los alumnos principiantes, también en las personas con largos años de experiencia en esta modalidad.

Hay posturas de Yoga que tardan años en aprenderse con corrección. De hecho, algunas de las realizadas en Aero Yoga fueron creadas, en principio, para ayudar a entenderlas mejor y a comprender sus beneficios. Y su práctica resulta beneficiosa para corregir de manera más rápida algunas de las malas posturas que tenemos, no sólo en la realización de ejercicios, también en nuestra vida diaria.
Sin embargo, no hay que asustarse, no todo el tiempo de una clase se ha de permanecer colgado sobre el columpio, también hay momentos en los que se realizan ejercicios sobre el suelo guiados por el profesor. De esa forma, los alumnos además de conocer los beneficios inmediatos de los estiramientos y de la descompresión de la columna, obtenida al colgarse en el columpio, entienden rápidamente el beneficio que les aporta la alineación de las posturas de Yoga sobre el suelo.
La dificultad de las clases, como es lógico, crece progresivamente a medida que los deportistas alcanzan destreza. Comienzan colgando sólo una pequeña parte del cuerpo sobre el columpio para, paulatinamente, ir avanzando hasta dejar suspendido todo el cuerpo en el trapecio.
Las clases destacan sobre otras modalidades deportivas porque son muy divertidas, suelen desarrollarse en un ambiente relajado y en ellas la risa, ante los diferentes ejercicios, suele convertirse en un compañero constante. Ante cada nuevo ejercicio los alumnos pasan un buen rato practicando deporte. No lo dudes: apúntate al Aero Yoga, ¡saldrás de muy buen humor y, por supuesto, física y psíquicamente fortalecido!

Recuadro 1
Algunas recomendaciones a tener en cuenta

  • Cualquier persona puede realizarlo.
  • No es necesario tener nociones previas de acrobacia ni haber practicado Yoga.
  • Mejor no comas en las horas previas a la clase, pero si debes hacerlo procura tomar algo ligero y de fácil digestión, por ejemplo, fruta.
  • La mayoría de edad, aunque no es obligatoria, sí es exigida por algunos profesores para poder practicarlo.

Recuadro 2
Cosas que necesitas

  • Una toalla de mano o similar
  • Alfombrilla de deporte
  • Pantalones largos
  • Camiseta de manga larga o cuyas mangas puedan remangarse
  • Eliminar antes de comenzar, collares, pendientes grandes, pulseras y anillos grandes o susceptibles de engancharse.

Recuadro 3

Sus beneficios

Entre las cosas positivas que aporta este nuevo ejercicio están:

  • El estiramiento profundo, con especial beneficio sobre la columna y el cuello.
  • Mejora la flexibilidad.
  • Redefine la cintura.
  • Favorece la respiración y el autocontrol.
  • Y en el plano psicológico mejora la confianza, la autoestima, proporciona energía y enrique la relación tanto con uno mismo como con el prójimo.