Que un erial pase a ser uno de los mejores destinos de América Latina no lo consigue cualquiera. Sólo gente con riqueza interior, las ideas muy claras y con mucha energía es capaz de levantar de la nada un viejo granero, buscar millones de euros para financiarlo y, de paso, devolver la vida a un olvidado barrio. Una especie de milagro que envuelve como una coraza al Faena Spa, un remanso de paz en el interior de este viejo eficio: el Hotel Faena & Universe. Un lugar para no olvidar.

Hotel Faena + Universe. Fotógrafo: Nikolas Koening.
Cuando Alan Roger Faena se fijó en un viejo almacén de grano por cuyas ventanas asomaban las ramas de los árboles, no podía imaginar lo que con el tiempo, y mucho tesón, llegaría a ser. O sí, porque en aquellos momentos, hace sólo 10 ó 12 años, esta zona de la capital bonaerense era un área desvencijada, poco aconsejable para visitar sin compañía. Un páramo en el que el reloj quedó detenido hacia 1910, cuando Puerto Madero pasó a la historia, sin pena ni gloria, como el primer puerto de la capital, cediendo sus credenciales a otros lugares más adecuados para el mayor calado en las embarcaciones.
Varado quedó al tiempo el almacén de cereales construido en 1902, por cuyas paredes de ladrillos rojos trepaba la maleza como dueña y señora del lugar. Hasta que los ojos de un avezado empresario con su negocio textil casi en ruinas, otearon lo que el resto del mundo no conseguía visualizar: el potencial de un viejo edificio.
De un silo, y de todo el área que lo rodeaba. Hoy, una de las manzanas más glamurosas y onerosas de la bella Buenos Aires.
Transformarlo en uno de los mejores hoteles de Argentina si fue algo, desde luego, no fue fácil. Pero la odisea llegó a su fin el 7 de noviembre de 2004 cuando las puertas de aquel granero, transformado en el Hotel Faena + Universe, dejaron al mundo boquiabierto y su estela se coló en las listas de los mejores hoteles del planeta.
Y allí Faena, un tipo poco corriente, que ama las rosas y practica Yoga a diario, no podía dejar de crear una zona especial concebida para la meditación y el relax.
Tanto es así que el propio hotel considera el Faena Spa como su verdadero corazón. Un espacio sereno de meditación, de enseñanza espiritual y física con tratamientos destinados a elevar el espíritu, apaciguar la mente y rejuvenecer el cuerpo. Un recorrido, una huida en toda regla del mundanal ruido, en donde sorprenden los rituales ancestrales, sus aconsejables masajes y un apetecible y suculento menú de baños privados.
Es difícil encontrar una ubicación mejor para él que la primera de las siete plantas de este edificio, a la orilla del Río de la Plata y junto a una reserva natural de gran valor ecológico.
Y el privilegiado lugar queda aún más resaltado por la conjunción de ideas creadas por Philippe Starck, un diseñador amado y a la par vilipendiado por sus compañeros de profesión. Ideas de Starck y también del propio Faena, quien tuvo claro desde el principio a quién llamaría para la decoración de su empresa más arriesgada hasta la fecha.
A la vista de la magnífica entrada del hotel, bautizada como “La Catedral”, de su Hamman y del Centro de Belleza, la elección no tuvo un ápice de errada. La panorámica, impresionante de la ciudad y el espacio, muy acogedor, presume también de contar en su plantilla con los mejores peluqueros, manicuristas y pedicuros de la capital.
Un espacio donde rendirse a técnicas como Pranic Healing, un sistema de sanación con protocolos naturales o donde sucumbir ante su extenso número de masajes, terapias con cristales, los protocolos que anteceden y llegan también después de los baños solares o tratamientos capaces de minimizar los síntomas de jet-lag.
Con olor a jazmín
Tras sus ventanas se otea una bonita panorámica sobre la piscina exterior y el frondoso jardín, un lugar que huele a jazmín y en donde los árboles y las plantas dejan su particular impronta e invitan a la relajación. Espacio con el sello y firma particular del propio Alan Roger Faena, quien durante un tiempo de metamorfosis vital fue jardinero. En otro país y en otro lugar, en Punta del Este, Uruguay, de donde volvió reencontrado consigo mismo tras una profunda crisis personal y en donde, con los años, ha continuado su labor de recuperación de espacios al devolver a la vida un antiguo balneario.
Al igual que hizo con este viejo silo, a cuyo interior se accede a través de La Catedral, una interminable estancia de más de 10 metros de alto por más de 80 de largo, un gigantesco pasillo con lánguidas cortinas de terciopelo rojo y dorado, suelo de madera oscura de lapacho y alfombras también rojas, el color, por antonomasia del hotel.
Un pasillo tras el que no hay ninguna recepción porque el Faena + Universe carece de ella, los clientes son conducidos directamente a un espacio privado donde son recibidos por el personal. Un distintivo más del universo Faena que agasaja al visitante con una de las mejores bodegas de Argentina, con más de 500 referencias nacionales e internacionales, una de las más exclusivas suites de toda Latinoamérica, denominada F Suite, situada en la sexta planta y un restaurante como El Bistro, de un blanco impoluto con cabezas de unicornios colgados de sus paredes y a cuyo frente está Mariano Cid de la Paz, un avanzado discípulo argentino de Ferrán Adriá que trabajó en Hacienda de Benazuza, el hotel sevillano del sello Adriá.
Un lugar tan poco convencional como su dueño, un hombre que pasa la mitad de su tiempo viajando por el mundo viendo árboles, flores y climas y que ha conseguido multiplicar por tres la inversión realizada por los socios del hotel en muy poco tiempo. Un tipo que convierte en oro casi todo lo que toca.

Hotel Faena + Universe. Fotógrafo: Nikolas Koening.
Abierto por vacaciones
Abierto todos los días de la semana, de 7 de la mañana a 10 de la noche, el Faena Spa cuenta con un horario más que considerable para poder disfrutar de sus “menús”, tan especiales y suculentos como apetecibles. Una carta con numerosos Day Spa Packages o servicios especiales para emplear todo un día en el Spa y en el Gimnasio del hotel, entre los que destacan:
Power Morning. Comienza el día con prácticas de Yoga en la sala Zen, seguido de un paseo en bicicleta por la reserva Ecológica guiado por un personal trainer. A continuación, en la sala Relax será agasajado con frutas frescas, frutos secos y distintas infusiones, mientras una ampolla para embellecer el cabello penetra con el calor del Hammam y la sauna. Concluye con una manicura y un masaje de pies simultáneo, un lavado con masaje capilar y el peinado en el Beauty Lounge.
Royal Day Spa. Un delicioso baño de leche y miel en el jacuzzi de mármol, un tratamiento basado en recetas ancestrales que recuerda mágicas fórmulas de belleza de Cleopatra. Luego, el cuerpo se entregará a un tratamiento reafirmante con técnicas de masaje y a un facial de Caviar, seguido de una Cura Pránica que lo dejarán renovado.
Alivia Day Spa. El equipo de Gym & Spa espera al cliente con una rutina de ejercicios pensada en función de sus necesidades. Luego, sigue un exquisito tratamiento con barro del Mar Muerto para aliviar dolores, tensiones, calmar y suavizar la piel. Seguirá una mascarilla facial regenerativa para devolver brillo y aportar minerales a la piel. El barro, se retira con una ducha Vichy y, entonces, llegará el momento de una completa hidratación corporal para equilibrar todo el tratamiento. Para terminar, las profesionales ofrecerán un relajante masaje con técnicas de reflexología y serán equilibrados los chakras por sus sanadores pránicos para disfrutar después del Pool Bar y sus propuestas de jugos y platos saludables.
El cuerpo en movimiento
Revitalizadoras son las propuestas para visitar el gimnasio del hotel. A algunas como el Yoga, el Tai-chi o el Pilates acompañan otras poco frecuentes como las clases de tango. Clases teóricas y prácticas que aportan una nueva mirada sobre el tango más tradicional, con las que aprender las posturas básicas.
La denominada Eco-walk / Eco-bike es otra opción con un recorrido por la Reserva Ecológica –un gigantesco espacio verde protegido, ubicado en la costa del Río de la Plata-, con un itinerario a lo largo de los principales puntos de interés, donde son incluidas rutas que van desde los 3 a los 8 kilómetros, en función del entrenamiento previo.
Personalización al máximo
Los protocolos del Faena Spa son, en buena parte, realizados con extractos vegetales, biomarinos y biológicos concentrados, sin perfumes y en los que se conservan las estructuras originales de los ingredientes para restaurar mejor las propiedades naturales regenerativas de la piel.
Entre las paredes de sus cabinas el rostro revive con:
Le lift
Ideal para rellenar arrugas y reafirmar los tejidos, aporta elasticidad borrando las líneas de expresión.
Le soin equilibrant
De triple acción, elimina impurezas, regula el exceso de sebo y unifica el tono.
Le soin restructurant
Una fase de limpieza y oxigenación precede a la activa regeneración celular que reestructura y reafirmar los tejidos.
Y la recuperación del cuerpo puede realizarse gracias a:
Le lift Corp
Tonifica y suaviza, elimina células muertas y deja la piel hidratada y radiante. Prepara la piel antes y después del verano.
Yerba mate
Elimina las adiposidades, remodela y reafirma la piel que se torna mucho más elástica.