Sugestivas, sugerentes, cálidas, hipnóticas… La lista de adjetivos que inspira la mera contemplación de las velas encendidas es extensa. Se trata de un elemento imprescindible en el Spa con el que crear atmósferas acogedoras y relajantes, que intervienen sutilmente en el desarrollo global de diferentes tratamientos. Aprovecha todas las posibilidades que te brinda este artículo y convierte las estancias de tu centro en idílicos remansos de calma y relax.
Más allá de su valioso papel decorativo, la utilización de diferentes tipos de velas en el Spa constituye una herramienta fundamental para generar sensaciones acordes al protocolo o ritual que se pretenda seguir. Vista y olfato, principalmente, entran en juego ante la presencia de unos elementos cuyo valor trasciende a la mera iluminación.

Barceló Hotels & Resorts
Con mucho sentido
La creación de espacios capaces de generar en el visitante sensaciones agradables y placenteras es básico en los centros Spa. De entre todos los elementos que contribuyen a ello, las velas son, sin lugar a duda, uno de los más apreciados y que más posibilidades ofrece.
Su función original, la iluminación, adquiere en este escenario un valor diferente. La correcta disposición de estos sutiles focos permite generar un juego de luces y sombras que invita al recogimiento, a la desconexión con el exterior y a la inmersión absoluta en un auténtico deleite sensorial. Todo ello, unido a su innata calidez.
Por otro lado, las velas son empleadas, en algunas ocasiones, como excelente instrumento de aromaterapia. Es decir, cuando así se precisa, se utilizan velas aromáticas ideadas para provocar diferentes sensaciones o potenciar determinadas fases de un ritual concreto. En este apartado, cabe recordar algunos de los efectos generados por las velas que desprenden los siguientes aromas:
- Incienso: reduce la ansiedad y el estrés, revitaliza cuerpo y mente y contribuye a generar una sensación global de serenidad.
- Pino: aminora la fatiga y combate el agotamiento nervioso.
- Sándalo: calmante y afrodisíaco.
- Romero: posee valores terapéuticos como estimulador de los órganos internos del organismo. Además, transmite energía.
- Lavanda: se emplea para combatir preocupaciones, miedos, melancolía, ira y estrés. Asimismo, se le atribuye un valor terapéutico para fortalecer el sistema nervioso y vencer el insomnio.
- Jazmín: antidepresivo natural, contribuye a potenciar el optimismo.
Armonía espacial
Aunque, como hemos indicado antes, las velas presentes en el Spa no son un mero ornamento, es importante tener en cuenta que éste es también un valor del que podemos aprovecharnos para crear un ambiente determinado en el centro.
Antes de incorporar velas a una estancia conviene analizar el lugar en el que deberán colocarse, teniendo en cuenta el efecto que deseamos obtener con ellas cuando el cliente esté disfrutando de cualquiera de las atenciones del Spa. ¿Queremos que pueda ver las velas durante toda la sesión, o sólo al entrar en la sala? ¿A qué distancia del área de trabajo deberán situarse? ¿Han de permanecer encendidas durante el desarrollo de todo el tratamiento? ¿Cuántas son necesarias? Una vez disipados todos estos interrogantes tendremos las claves para situar las velas en perfecta armonía con el resto de los elementos decorativos ya que, pese a su importancia, es conveniente jugar y distribuirlas en consonancia con éstos.
Por otro lado, si se desea dar un toque diferente a nuestras composiciones de luz, es posible intercalar velas con formas y colores diferentes que rompan con la monocromía que suele imperar en éstas. No obstante, la clave para acertar en esta tarea radica en estudiar concienzudamente las posibilidades antes de decidirse por esta u otra opción.
Velas de masaje
Ya no basta con incorporarlas a rituales determinados para generar y crear una atmósfera

Mariela Leonardelli, directora técnica de Ainhoa Cosmetics.
concreta sino que, además, es posible convertirlas en auténticas protagonistas del protocolo. Las velas de masaje se imponen en múltiples tratamientos corporales del Spa. Analizamos sus posibilidades con Mariela Leonardelli, directora técnica de Ainhoa Cosmetics.
Expertos en Spa: ¿Qué son las velas de masaje y cómo se utilizan en el Spa?
Mariela Leonardelli: Las velas de masaje son un producto innovador. La aplicación de un sofisticado aceite que, al fundirse con la llama de una vela, se solidifica, permite ser deslizado sobre la piel y llevar a cabo un inolvidable masaje. Los ingredientes contenidos en las velas nutren, hidratan y cuidan la dermis. Además, trata al cliente Spa desde un plano holístico. Se aborda la nutrición de la piel, gracias a la riqueza de sus ingredientes, y la sensación de bienestar y calidez por parte del terapeuta.
Ofrecer al cliente este tipo de productos con conceptos nuevos, es una alternativa que amplía el mundo de posibilidades en los tratamientos Spa, aportando grandes beneficios para la piel.
E.S.: ¿En qué ocasiones es recomendable que estas velas posean aroma?
M.L.: La aromaterapia combina la esencia de las plantas, logrando bienestar en el campo físico, enérgico y mental. La sinergia entre los activos específicos de la vela, el calor y el masaje favorece la absorción de los principios activos, prolonga su acción, deja sobre la piel una película protectora que potencia la acción de barrera asegurando una correcta protección cutánea frente al entorno. Además, recupera la elasticidad y flexibilidad y mejora zonas engrosadas tales como codos, talones o rodillas.
E.S.: ¿Sobre qué zonas del cuerpo suele utilizarse este producto?
M.L.: Generalmente, se utiliza sobre extremidades superiores e inferiores y sobre la espalda. En caso de que se aplique en otras zonas, primero se vierte una pequeña cantidad en la palma de la mano y después se lleva a la piel del cliente.