MUJERES Y EL SPA CON OLIVIA MOLINA. PEQUEÑAS RECOMPENSAS…

9 enero, 2012 by 0 comentarios

Fotografía: Rafa Bravo. Antena 3.

Alta, muy alta, y delgada, muy delgada y con la naturalidad a flor de piel. Olivia Molina, la cara más joven de una larga y fructífera saga familiar, irrumpe en nuestras páginas para salpicarlas de frescura y belleza y, de paso, confesarnos cuáles son sus trucos para decir adiós al estrés entre guión y guión.

Con sólo 31 años, esta joven ibicenca, hija de la también actriz Ángela Molina y del fotógrafo francés Hervé Tirmaché, está forjándose, sin prisa, una carrera independiente con papeles siempre suculentos.

Desde muy pequeña, tuvo claro que sus pasos estarían encaminados al mundo de la interpretación y para ello se preparó en Londres y en la escuela de Juan Carlos Corazza, de donde ha salido un encomiable elenco de actores entre los que sobresale Javier Bardem.

Ha hecho sus pinitos en el cine y, entre sus más recientes incursiones destaca “Dieta mediterránea”, de Joaquín Oristrell y la aún no estrenada, “Memoria de mis putas tristes”, basada en la novela homónima de García Márquez, dirigida por Henning Carlsen. Ha trabajado también en teatro con “A tortas con la vida”, junto a Blanca Oteiza o “La casa de Bernarda Alba”. A dúo con su madre se subió a las tablas para representar “El Graduado”, además de trabajar en “Un enemigo del pueblo”, de Henrik Ibsen e interpretar en el Centro Dramático Nacional, “De repente el último verano”, de Tennessee Williams.

Sin embargo, son sus apariciones en las series de televisión, las que le han hecho subir enteros en su popularidad actual. El síndrome de Ulises, Al salir de clase o Física y Química son, hasta el momento, algunos de sus trabajos más destacados. Además de prestar rostro y simpatía a la actual campaña de Vivesoy de Pascual en la pequeña pantalla.

Una vorágine laboral forjada a fuego lento tras la que saca tiempo también para la relajación.

 Fotografía: Rafa Bravo. Antena 3.

Fotografía: Rafa Bravo. Antena 3.

 

E.E.: ¿Cuida mucho su alimentación?

O.M.: No soy una esclava de la forma de comer y las dietas, pero sí como bien, creo que se trata de cuidarse por dentro, haciendo una vida saludable.

 

E.E.: ¿En qué está trabajando ahora?

Sé que tenía planes para rodar Blancanieves con su madre…

O.M.: De momento me he tomado un pequeño descanso coincidiendo con el verano.

 

E.S.: ¿Cómo se relaja Olivia Molina?

O.M.: Pues mira, me relajo mucho con masajes y tratamientos que para mí son como regalos puntuales, puedo disfrutar de un corporal, una hidratante facial…

 

E.S.: ¿Visita con frecuencia centros Spa y de belleza?

O.M.: Sí que soy de darme un lujito de estos de vez en cuando. Son como privilegios, “recompensas”, los llamo yo. También me gusta relajarme con una buena cena, en un lugar bonito…

 

E.S.: ¿Qué masaje prefiere?

O.M.: Desde shiatsu a fisio, aromaterapia…

 

E.S.: ¿Recuerda alguno en concreto?

O.M.: Hay un tratamiento que me encanta: tiene un suplemento como de sérum, un tratamiento facial maravilloso, un masaje también corporal, una oxigenación de toda la piel… ¡Maravilloso!

 

E.S.: ¿Es una adicta?

O.M.:No, tampoco soy adicta, pero me lo paso muy bien. No lo hago siempre, pero sí que lo vivo como una recompensa. Ten en cuenta que nosotros trabajamos con maquillaje, con focos, primero con calor, luego con frío…y, de repente, después de un largo período de trabajo, notas que realmente necesitas más cuidado y, justo entonces, sales de los tratamientos que da gusto.

 

PEQUEÑAS DEBILIDADES

 

• Siente pasión por el chocolate.

• Le encanta el zumo de tomate bien preparado, mejor con aceitunas negras.

• Su perfume es Hypnotic Poison, de Dior.

• Como música de cabecera escucha flamenco, reggae, pock y rock.

• Entre sus canciones preferidas se encuentran Three little birds, de Bob Marley y Como el agua, de Camarón de la Isla.

• Entre sus solistas de cabecera están: Bjork, Sade, María Mena y Lasha de Sela.

• Si tuviese que elegir una ciudad escogería, sin dudarlo, Londres.

• Recomienda la lectura de Hojas de hierba, de Walt Whitman.

• En cuestión de cine se queda con Blade Runner, de Ridley Scout.

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